¿Cómo sobrevivir al estrés de fin de año?

¿Cómo sobrevivir al estrés de fin de año?

Al consabido desgaste producido por la acumulación de tareas diarias, ahora se le suman eventos emocionalmente movilizantes, encuentros no siempre deseados y situaciones inusuales que desafían nuestra capacidad de afrontamiento.

¿Por qué hacia fin de año?

Lo mencionado anteriormente es el disparador más fuerte: acontecimientos emocionalmente intensos nos invaden, situaciones excepcionales que no se repiten en el año. Por añadidura, nuestra capacidad de afrontar todo está algo deteriorada. Sentimos que venimos “cargando” con un peso cotidiano y nuestra percepción de “cierre de fin de año” (que es algo que genera una actitud de autoflagelo también) no ayuda.

 

 

Algunos otros consejos a considerar, entonces:

 

1 – No es necesario sentir que “todo” cierra en noviembre/diciembre. Es cierto que algunos ciclos puntuales sí lo hacen (escuela, trabajo, etc.) pero otros desafíos no, como cambios personales (dietas, modificaciones de conducta, decisiones vocacionales). Por lo tanto, ¡no es bueno meterse en una cajita que nos apriete innecesariamente! Seamos flexibles.

 

2 – Chequear cada tanto el estado de nuestra ansiedad (por hacer cosas, por comprar, etc.) y nuestras emociones, para no perder nuestro balance interno.

 

3 – En lo posible no tomar responsabilidades extras (no se puede ser actor principal de la obra de teatro de tu hijo, el encargado de hacer las compras para la fiesta e instalar un programa nuevo que aún no conocés para hacer los balances de la empresa de una manera distinta) y graduar las que se desarrollan.

4 – En tal sentido, intentar balancear lo que es “necesario” de lo que es “opcional” y no nos gusta. No podemos sólo por compromiso involucrarnos en toda actividad a la que nos invitan.

 

5 – A más trabajo y más actividad, más breaks y momentos de caminatas, prácticas meditativas o instantes de ocio aunque sea por períodos más cortos que lo habitual.

6 – En lo posible, mantener las pautas de sueño nocturno.

 

7 – Cancelar momentáneamente algunas actividades que puedan ser retomadas en el verano nuevamente (como algún hobby, actividades de capacitación, etc) para no saturar la agenda.

 

8 – Mantener la perspectiva de que la intensidad de este tiempo puede transformarse en un desafío de crecimiento para nosotros, por lo tanto: ¡disfrutar lo más posible!